antuan_1988
06-abr-2007, 19:39
Buenas a todos. "One Piece: Battle King" es el título de mi primer fanfic de esta magnífica serie anime. Por ahora llevo dos capítulos ya que la posteaba en otro foro pero también la posteo aquí para que la leais. Como es la primera vez que escribo un fanfic no se como me saldrá. Por favor dadme vuestras opiniones.
Gracias
Capítulo 2: Raiji. Un nuevo nakama.
Amanecía. Por fin el día tan esperado había llegado. El día en que comenzaría el Battle King. Los cálidos rayos de sol empezaban a iluminar Puerto Galum. Esta era la señal para que la ciudad volviera a entrar en actividad. Los niños salían a la calle, las mujeres iban al mercado mientras los hombres se dirigían a sus trabajos, las tiendas habrían... toda la ciudad comenzaba a despertarse. Era un día muy especial así que la ciudad estaba hoy mucho más animada que de costumbre. Mucha gente había venido a la isla para ver el comienzo del Battle King, así que las calles estaban repletas de gente y la música y el olor a comida inundaban el ambiente. En el puerto la actividad era la misma. Las tripulaciones piratas se preparaban para el evento y comprobaban que sus barcos estuvieran en perfecto estado. Los barcos que habían permanecido en el muelle subterráneo comenzaban a salir a la superficie formando como una especie de procesión. Nunca en la historia del Battle King se había visto tantos juntos. Aquí y allá los piratas se hacían señas para evitar que sus barcos chocaran mientras intentaban salir de la gran aglomeración. El único en el que no parecía haber actividad era en el Thousand Sunny. Cualquiera hubiera dicho que allí no había nadie. Ninguno de los Sombrero de Paja estaba en cubierta. Todos se habían reunido en la cocina y discutían mientras desayunaban.
-Digo que todavía estamos a tiempo de echarnos atrás-comentaba Usopp intentando hacer entrar en razón a Luffy. Pero este no le escuchaba ya que estaba comiendo.-Luffy, ¿me estás escuchando?
-Déjalo ya, Usopp-dijo Zoro mientras echaba miradas furtivas a Luffy, controlando que no se comiera todo el desayuno.
-Pero, ¿habéis visto todos esos barcos piratas?-insistió Usopp-Tendremos que enfrentarnos a todos ellos.
-Pues que vengan. Los derrotaremos a todos.-dijo Luffy con esfuerzo ya que tenía un gran trozo de carne en la boca.
-Eso, eso. Que vengan.-dijo Franky-Tengo reservas de cola suficientes para acabar con todos.
Sanji se acercó con unos cuántos platos. Como siempre, había hecho algo especial a Nami y Robin. Les entregó los platos y estas se lo agradecieron. Luego se sentó a la mesa.
-Usopp tiene un poco de razón, Luffy.-dijo Sanji tranquilamente mientras empezaba a comer- Tendremos que ir con cuidado si no queremos quedar eliminados. Entre todos esos barcos deben haber piratas muy fuertes y si no nos andamos con cuidado pueden jugárnosla. No creo que la deportividad esté muy de moda en el Battle King.
-Por cierto, ¿dónde estará ese Raiji?-recordó Nami- Se supone que vendría con nosotros pero todavía no ha aparecido y comenzará dentro de poco.
-Tranquila ya llegará.-dijo Luffy agarrando un trozo de carne que Zoro estaba a punto de coger por lo que este se enfadó y se lanzó hacia él para intentar quitárselo.
-¡¿Por qué no podemos comer tranquilamente alguna vez?!-gritó Nami mientras le soltaba un coscorrón a los dos. Zoro y Luffy se pararon en el acto mientras se frotaban sus cabezas.
-Bueno, yo me voy a dar una vuelta por la ciudad antes de que empiece el Battle King.-dijo Robin levantándose. Luego miró a Chopper.-¿Te vienes?
-Por supuesto.-contestó este y se comió su comida a toda prisa.-Me gustaría ver los libros de medicina que tiene aquí. Quizás compre alguno.
Ambos subieron a cubierta y abandonaron el barco. Mientras tanto Sanji recogía los platos y se ponía a fregarlos. Usopp también se levantó.
-Yo también me voy a explorar la ciudad. Quizás encuentre algo interesante.-dijo mientras se iba.
-Yo me voy a dormir un rato.-dijo Zoro entre bostezos.
-Pues yo le echaré un vistazo al barco y lo pondré a punto. Además debo recargar los barriles de cola que utilizamos para escapar de tu abuelo Garp, Luffy.-dijo Franky y luego miró a Sanji.-Sanji, ¿podrías comprármelos tú?. Supongo que irás a comprar algunas provisiones así que si no te importa hazme ese favor.
-Claro, Franky. No me importa.-contestó Sanji. Ya había terminado de fregar los platos así que se marchó. Franky lo siguió.
Solo quedaban Nami y Luffy. No sabiendo muy bien que hacer se levantaron y salieron a cubierta. Sanji ya se había ido. Nami se dirigió a su mandarinos y los observó mientras los regaba. Luffy miró en derredor y observo que no estaban tan solos como ellos creían. Una figura encapuchada estaba sentada en las escaleras y los observaba tranquilamente. Luffy se le quedó mirando sin pronunciar palabra. Su rostro se iluminó.
-Así que al final has venido.-le dijo mientras sonreía. Nami se dio la vuelta para ver que era lo que pasaba.
-Luffy, ¿qué estás dicien... ?-Nami también vio al encapuchado y se puso en guardia.-¿Quién eres? ¿Eres uno de esos malditos piratas que vienen a sabotear nuestro barco?
El encapuchado se rió. Su risa no era fría, más bien era una risa cálida, amigable. Luffy también se rió.
-Quítate la capucha, Raiji.-dijo Luffy-Sé que eres tú.
La risa del encapuchado se cortó de golpe. Lentamente agarró su capucha y se la quitó revelando su rostro. Pero su rostro no reflejaba alegría. Estaba serio y miraba a Luffy.
-No me des órdenes.-dijo con voz imperiosa pero calmada-Tú no eres mi capitán así que no tengo por qué obedecerte. Que mi padre os haya convencido para llevarme y que me obligue a ir con vosotros no significa que tenga que obedecer tus ordenes. Así que no lo vuelvas a hacer. Si estoy aquí es por cumplir la voluntad de mi padre y nada más.
Raiji bajó las escaleras y se paró frente a Luffy el cual sonreía. Parecía que ambos estaban librando una batalla con la mirada. Se podía respirar la tensión en el aire. Nami se relajó y los miró a ambos. Ahora entendía lo último que les dijo Krajick. Ese chico era un hueso duro de roer pero sabía que al final tendría que aceptar a Luffy como capitán, si es que quería embarcarse con ellos.
-Eres un estúpido.-dijo Luffy. Su sonrisa había cambiado. Tenía un toque misterioso. Agachó un poco la cabeza de forma que su sobrero le tapó los ojos.- Haré que te tragues tus palabras. Yo te reconocí ayer como mi nakama y te acepté en este barco porque tu padre me lo pidió y hoy me bienes con esas. Estúpido. No dejaré que te embarques hasta que me reconozcas como tu capitán y sobre todo como tu nakama.
-Jamás lo haré.-dijo Raiji mientras apretaba los puños-Yo no te pedí nada. No te pedí que aceptaras. Además, yo no necesito amigos. Me vasto yo solo. No te aceptaré como nakama y menos como capitán.
El rostro de Luffy se volvió serio. Ya no sonreía. Su expresión era de una seriedad inescrutable. Nami no sabía lo que estaba pensado su amigo pero se lo imaginaba. Lentamente se fue echando hacia atrás. Luffy flexionó las rodillas y se puso en posición de combate, se agarró el hombro derecho con la mano izquierda y puso su brazo hacia atrás. Se estaba preparando para un ataque. Raiji se dio cuenta y pegó un salto hacia atrás y se puso en guardia. Luffy fue el que primero pasó al ataque. Estiró su brazo hacia atrás todo lo que pudo, dispuesto a pegarle un puñetazo a Raiji. A este no le sorprendió que Luffy pudiera estirar su brazo, al contrario, sonrió.
-Vaya, vaya.-dijo- Así que eres un hombre de goma. Interesante. Pero te advierto que yo también tengo poderes.
Pero Luffy ya había lanzado su ataque. Nami no lo creía pero parecía que iba en serio. El puño de Luffy se estrelló contra la cabeza de Raiji pero inmediatamente pasó algo asombroso. Su cabeza estalló en pequeñas gotas de agua para luego volver a reagruparse formando de nuevo su cabeza.
-¿Un hombre de agua?-preguntó incrédula Nami-¿cómo pude ser? Se supone que los usuarios de las Akuma no Mi no pueden entrar en contacto con el agua.
Raiji sonrió y ante la incrédula mirada de Nami transformó sus manos en agua.
-La verdad es que yo tampoco sé muy bien por qué.-reconoció el pelirrojo y volvió a poner sus brazos normales-Pero no creas, el agua si me afecta. El único agua que no me afecta es el que puedo crear yo con mis poderes. La verdad es que es un poder muy raro pero que tiene muchas utilidades.
Raiji lanzó, utilizado sus brazos, un chorro de agua que dio de lleno en el pecho de Luffy y lo tiró hacia atrás haciendo que se estrellara contra el barco. Raiji empezó a reír pero Luffy, aprovechando que estaba descuidado le propinó un poderoso puñetazo que lo hizo caer de espaldas. Ambos se levantaron furiosos. En ese momento apareció Franky.
-¡Eh! ¡Quietos!-gritó mientras corría hacia ellos agitando su grandes brazos- Vais a destrozar el barco si seguís así. Si queréis pelearos hacedlo en tierra, pero no sobre mi querido barco. ¿Vale?
Luffy bajó los puños y se calmó. Raiji lo imitó y abandonó el barco murmurando palabras incomprensibles. Extrañamente Luffy volvía a sonreír. Franky lo miró con interés y luego miró al lugar por dónde había desaparecido Raiji.
-¿Por qué sonríes, Luffy?-le preguntó-¿Por qué os peleabais? Se supone que va a ser nuestro nakama durante el Battle King.
-Sonrío porque ya tenemos un nuevo nakama.-dijo Luffy tranquilamente. Nami y Franky lo miraron incrédulos. Después de que Raiji hubiera manifestado su desprecio y de haberse peleado los dos aún seguía Luffy creyendo que era su nakama. Aunque la verdad es que Luffy tenía un talento especial para esto y sabía reconocer a los verdaderos amigos-Tranquilos, ya volverá. Solo espero que cuando vuelva lo haga más calmado.
Y riendo pegó un salto y salió del barco en dirección a la cuidad mientras gritaba sin parar la palabra “comida”.
Al cabo de unas horas el sonido de cohetes que anunciaban que iba a comenzar el Battle King llenó toda la isla. Los Sombrero de Paja fueron regresando pero Raiji no apareció. Nami se encargó de contarles a los demás el encuentro con Raiji pero a estos no parecía importarles mucho que no apareciera ya que confiaban en Luffy. Si este había dicho que volvería es que lo haría. Luffy y sus amigos se prepararon para partir cuando dieran la señal de inicio. La voz de Krajick sonó por toda la isla. Habían instalado unos megáfonos por toda la ciudad y el puerto y Krajick era el encargado de dar la salida.
-Buenos días a todos.-dijo la voz de Krajick-Espero que hayan recuperado energías y estén preparados para empezar. Recordarles que en este juego no hay reglas. Pueden hacer lo que quieran para arrebatarles a sus adversarios los Log Pose. Ahora se procederá a la entrega de los Log Pose para la primera isla.
Una gran masa de personas avanzaba a través del puerto entregando los Log Pose a los capitanes. Luffy recogió el suyo y le echó un vistazo. En un lado había una pequeña placa de metal que ponía “Isla Laker”. Luffy se lo entregó a Nami y esta lo guardó en un lugar seguro en su habitación. Una vez se hubieron repartido todos los Log Pose la voz de Krajick volvió a resonar.
-Muy bien. Unas últimas palabras antes de que comience. Eterna gloria. Eso es lo que le espera al que consiga la corona. Todo sabemos quien fue el último que consiguió la corona del Battle King. Un gran pirata. En la última isla encontraréis la corona que él escondió. Así que mirad al frente y no os detengáis. ¡Buen suerte!
El sonido de un disparo sonó por toda la isla. Esa era la señal. En ese momento el ambiente se llenó con los gritos de los piratas que daban ordenes de desplegar las velas. Los barcos empezaron a moverse lentamente hacia mar adentro para luego ir cogiendo velocidad. Los Sombrero de Paja miraban a su capitán el cual no había dado ninguna orden y estaba de pie mirando tranquilamente la ciudad. Sus amigos sabían que esperaba a Raiji. Pasó una hora. Eran los únicos que quedaban en el puerto y los demás barcos ya habían desaparecido en el horizonte. Nami estaba nerviosa. Miró a Luffy.
-Si nos retrasamos más no llegaremos a tiempo a la siguiente isla. Nos llevan mucha ventaja, Luffy.
-Tranquila, Nami.-dijo Luffy mientras se sentaba en el suelo de césped y se apoyaba en el mástil. Sé que vendrá. Solo necesita un poco de tiempo para pensarlo y hacerse a la idea. Es algo parecido a lo que pasó con Usopp en Water 7. Debe aceptarnos como nakamas y a mí como capitán. Pero parece que le está costando más tiempo del que suponía. Esperaremos una hora más. Si no aparece nos iremos.
Los demás se sentaron también a esperar. Pasó media hora y no había señales de que Raiji fuera a volver. Nami se ponía cada vez más nerviosa. Luffy tenía la cabeza gacha. Su rostro estaba tapado por el sombrero y no se movía. Quedaban cinco minutos para que se fueran cuando un sonido que venía de la cocina los alertó. Todos llevaban en cubierta desde que vinieron así que nadie podía haberse colado en el barco. Otro estruendo sonó en la cocina, parecido al que hacen unas cacerolas al caer unas encima de otras. Sanji estaba enfurecido.
-¿Qué diablos están haciendo en mi cocina?-preguntó entre dientes mientras se dirigía rápidamente hacia el interior del barco. Todos los demás le siguieron intrigados.
Cuando estaban llegando les vino el olor a comida carbonizada y vieron que de la puerta salía humo. Se apresuraron a entrar. La cocina estaba hecha un desastre. Parecía como si hubiese pasado un huracán por ella. Había cacerolas y sartenes desparramadas por todos lados. Restos de comida encima de la mesa y en los fogones. Por el suelo además, habían cubiertos y otro utensilios de cocina. Y en medio de ese desorden se encontraba Raiji ataviado con un delantal y sosteniendo en una mano una sartén de la que salía humo mientras que con su otra mano le lanzaba un chorro de agua. Sanji se puso rojo.
-¡¿Qué coño estás haciendo en mi cocina?!-gritó enfurecido. Se dirigió hacia él rápidamente y le arrancó la sartén de las manos y la depositó en el fregadero. Sanji echaba chispas por los ojos. Su miraba no paraba de recorrer toda la cocina observando el caos que había hecho Raiji.
-Solo quería prepararos la comida a modo de disculpa. Pero parece que cocinar no es lo mío, ¿no?-dijo Raiji seriamente mientras empezaba a recoger los cubiertos que habían desparramados por el suelo.
-Deja eso.-dijo Sanji-No toques nada.
Raiji se enderezó y lo miró detenidamente.
-Odio que me den órdenes-dijo mientras lo señalaba con el dedo- Solo intentaba ayudar. Si tienes algún problema con eso salgamos afuera y arreglémoslo en un combate.
-¿Qué intentabas ayudar?-dijo perplejo Sanji-Pero mira lo que has hecho. Deja la cocina al cocinero. Si quieres ayudar dedícate a otra cosa pero deja la cocina.
Raiji empezaba a enfurecerse. Su dedos se transformaron en agua. Estaba dispuesto a luchar allí mismo pero Sanji no parecía temerle. Nami viendo lo que iba a suceder intervino.
-¡Quietos!- dijo mientras les daba a los dos un coscorrón. Sanji la miró con ojos de pasión a pesar del golpe pero Raiji se echó para atrás ligeramente asustado- Hace dos horas que el Battle King ha empezado y nosotros estamos todavía aquí. Así que no quiero ver peleas de ningún tipo. ¡A trabajar! Tenemos que recuperar la ventaja que nos llevan. ¡Vamos!
La orden de Nami no fue discutida, ni siquiera por Raiji el cual acababa de descubrir el mal genio de la pelirroja. Todos se pusieron manos a la obra y desplegaron las velas mientras Nami ponía rumbo a isla Laker. El Thousand Sunny comenzó a moverse rápidamente. Luego de un rato ya se había alejado bastante de Puerto Galum. Nami fijó el rumbó y comprobó el estado del tiempo. Todo marchaba bien. Las condiciones eran favorables para la navegación. Todos se calmaron un poco. Ya estaban en camino. Luffy se acercó a Raiji, el cual le miró desconfiadamente, y le tendió la mano.
-¿Nakamas?-dijo sonriendo.
-Nakamas-contestó Raiji devolviéndole la sonrisa y estrechando su mano.
Inmediatamente se organizó una fiesta en honor a Raiji en la que bebieron, comieron y rieron hasta hartarse. Sanji seguía un poco enfadado por lo de la cocina pero luego de un rato lo olvidó y se unió a la fiesta. Estuvieron de fiesta hasta bien entrada la noche. Una gran luna había ascendido hasta el cielo y los Sombreo de Paja, entre los que ya se incluía Raiji, la contemplaban. Nami dejó de observarla y miró a Raiji.
-Raiji.-llamó Nami-Tengo una duda. Si se supone que la corona fue escondida por Gold Roger. ¿Como sabéis que debéis empezar el Battle King?.
-No lo sabemos.-le contestó-Es cierto que no se puede saber hasta que la corona vuelve a brillar pero es que ya han pasado muchos años desde que Gold Roger ganó. Mi padre supuso que ya era hora de volver a organizar otro Battle King.
-Esa habilidad que tienes es muy interesante. ¿Cómo la conseguiste?-preguntó Chopper.
-La verdad es que yo era muy pequeño cuando me comí la fruta. En este mundo no existen las Akuma no Mi aunque sabemos de su existencia. Pero de vez en cuando, y no sabemos por qué, aparece una Akuma no Mi en este mundo. Llegan flotando del mar y la gente las confunde con frutas normales y se las come. Mi padre me contó que un día, estando en la playa, encontré una de esas frutas y me la comí. Cuando llegó mi padre ya era demasiado tarde. La verdad es que no me hizo mucha gracia cuando me enteré que no podría volver a nadar pero aún así ser usuario de una fruta del diablo tiene sus ventajas.
De repente se oyó una explosión a lo lejos. Todos se pusieron de pie y miraron alrededor pero no vieron ningún barco. Robin fue quien vio la causa. Muy lejos de donde ellos estaban había una gran luz. Usopp utilizó sus anteojos para mirar mejor y vio que lo que producía esa intensa luz era un barco en llamas. Se aproximaron para ver si había supervivientes. Lo que vieron les dejó paralizados. Todo el barco había sido destruido. En el agua flotaban los cadáveres de lo que fue la tripulación del barco. Todos estaban muertos. Ninguno se movía. Nadie sabía que decir ni qué hacer.
-L... les habrán explotado los barriles de pólvora.-dijo Nami poco convencida.
-No.-respondió Raiji. Tenía el rostro pálido y los ojos estaban fijos en las llamas. Apretaba los puños con fuerza-Esto tiene la marca del capitán Yervek. Estoy seguro. Ese maldito pirata. No tiene escrúpulos. Es un maldito sádico. No le importa cuanta gente muera. Lo destruye todo a su paso.
-¿Y como estás seguro de eso?-preguntó Usopp cuyas piernas empezaban a temblar.
-Mirad.-dijo Raiji mientras señalaba en una dirección.
Los demás no se había dado cuenta porque habían estado mirando el barco en llamas pero detrás de él a lo lejos podían ver más luces. En total eran unas quince. Usopp volvió a utilizar sus anteojos y dio un grito.
-¡Más barcos destrozados!-dijo temblando completamente.
Todos se quedaron mirando los quince puntos de luz que relucían en el horizonte.
-Juro que se lo haré pagar-dijo Luffy con rabia mientras apretaba los puños-Lo encontraré y le haré pagar cada uno de los asesinatos que ha cometido.
-Será mejor que pienses lo que estás diciendo.-le aconsejó Raiji aunque en su rostro se podía vislumbrar una ligera sonrisa-El capitán Yervek es uno de los piratas más temidos de estos mares. Además tengo entendido que es, también, poseedor de las habilidades de las Akuma no Mi aunque no se que tipo de poderes tiene. Su codicia no tiene límites y hará todo lo posible por conseguir esa corona. Pero lo que de verdad le hace tan peligroso son sus ansias de lucha. Ese tipo no sabe lo que está bien ni lo que está mal. Lo único que le importa a ese hombre son el oro y la lucha. Nada más. Será mejor que no nos encontremos con él.
-Bueno chicos, yo me voy a dormir. Hasta mañana.-dijo Zoro tranquilamente, parecía que lo que había dicho Raiji no le había impresionado en absoluto.
Lo mismo le pasaba a Luffy el cual se levantó y se dirigió a los dormitorios llevándose consigo dos pedazos grandes de carne. Sanji también se fue junto con Chopper y Usopp. Nami y Robin se fueron a su cuarto por lo que solo quedaron Franky y Raiji.
-No le des más vueltas.-dijo Franky-Luffy es así. No le tiene miedo a nada. No le importa lo que piensen de él o las consecuencias de sus actos. Mientras esté haciendo lo correcto Luffy seguirá hasta el final. Créeme yo lo sé. Ese muchacho se enfrentó a Enies Lobby y al CP9 para salvar a Robin. Esos chicos no están locos. No pienses eso. Lo que pasa es que eso chicos tiene valor y buen corazón. Son las mejores personas que he conocido hasta ahora. Ya lo verás. Cuando los conozcas mejor lo entenderás.
Franky se marchó dejando solo a Raiji. Este nunca había conocido a alguien como Luffy. Antes incluso de luchar contra él Raiji ya sabía que era una persona maravillosa. El valor y la decisión que mostraba le hacía digno de admiración. Raiji sacudió la cabeza para ajear esos pensamientos de su mente. No. No se dejaría impresionar tan fácilmente. Vale que lo había aceptado como capitán y como nakama pero aún quedaba mucho por ver. La aventura no había hecho más que comenzar.
Gracias
Capítulo 2: Raiji. Un nuevo nakama.
Amanecía. Por fin el día tan esperado había llegado. El día en que comenzaría el Battle King. Los cálidos rayos de sol empezaban a iluminar Puerto Galum. Esta era la señal para que la ciudad volviera a entrar en actividad. Los niños salían a la calle, las mujeres iban al mercado mientras los hombres se dirigían a sus trabajos, las tiendas habrían... toda la ciudad comenzaba a despertarse. Era un día muy especial así que la ciudad estaba hoy mucho más animada que de costumbre. Mucha gente había venido a la isla para ver el comienzo del Battle King, así que las calles estaban repletas de gente y la música y el olor a comida inundaban el ambiente. En el puerto la actividad era la misma. Las tripulaciones piratas se preparaban para el evento y comprobaban que sus barcos estuvieran en perfecto estado. Los barcos que habían permanecido en el muelle subterráneo comenzaban a salir a la superficie formando como una especie de procesión. Nunca en la historia del Battle King se había visto tantos juntos. Aquí y allá los piratas se hacían señas para evitar que sus barcos chocaran mientras intentaban salir de la gran aglomeración. El único en el que no parecía haber actividad era en el Thousand Sunny. Cualquiera hubiera dicho que allí no había nadie. Ninguno de los Sombrero de Paja estaba en cubierta. Todos se habían reunido en la cocina y discutían mientras desayunaban.
-Digo que todavía estamos a tiempo de echarnos atrás-comentaba Usopp intentando hacer entrar en razón a Luffy. Pero este no le escuchaba ya que estaba comiendo.-Luffy, ¿me estás escuchando?
-Déjalo ya, Usopp-dijo Zoro mientras echaba miradas furtivas a Luffy, controlando que no se comiera todo el desayuno.
-Pero, ¿habéis visto todos esos barcos piratas?-insistió Usopp-Tendremos que enfrentarnos a todos ellos.
-Pues que vengan. Los derrotaremos a todos.-dijo Luffy con esfuerzo ya que tenía un gran trozo de carne en la boca.
-Eso, eso. Que vengan.-dijo Franky-Tengo reservas de cola suficientes para acabar con todos.
Sanji se acercó con unos cuántos platos. Como siempre, había hecho algo especial a Nami y Robin. Les entregó los platos y estas se lo agradecieron. Luego se sentó a la mesa.
-Usopp tiene un poco de razón, Luffy.-dijo Sanji tranquilamente mientras empezaba a comer- Tendremos que ir con cuidado si no queremos quedar eliminados. Entre todos esos barcos deben haber piratas muy fuertes y si no nos andamos con cuidado pueden jugárnosla. No creo que la deportividad esté muy de moda en el Battle King.
-Por cierto, ¿dónde estará ese Raiji?-recordó Nami- Se supone que vendría con nosotros pero todavía no ha aparecido y comenzará dentro de poco.
-Tranquila ya llegará.-dijo Luffy agarrando un trozo de carne que Zoro estaba a punto de coger por lo que este se enfadó y se lanzó hacia él para intentar quitárselo.
-¡¿Por qué no podemos comer tranquilamente alguna vez?!-gritó Nami mientras le soltaba un coscorrón a los dos. Zoro y Luffy se pararon en el acto mientras se frotaban sus cabezas.
-Bueno, yo me voy a dar una vuelta por la ciudad antes de que empiece el Battle King.-dijo Robin levantándose. Luego miró a Chopper.-¿Te vienes?
-Por supuesto.-contestó este y se comió su comida a toda prisa.-Me gustaría ver los libros de medicina que tiene aquí. Quizás compre alguno.
Ambos subieron a cubierta y abandonaron el barco. Mientras tanto Sanji recogía los platos y se ponía a fregarlos. Usopp también se levantó.
-Yo también me voy a explorar la ciudad. Quizás encuentre algo interesante.-dijo mientras se iba.
-Yo me voy a dormir un rato.-dijo Zoro entre bostezos.
-Pues yo le echaré un vistazo al barco y lo pondré a punto. Además debo recargar los barriles de cola que utilizamos para escapar de tu abuelo Garp, Luffy.-dijo Franky y luego miró a Sanji.-Sanji, ¿podrías comprármelos tú?. Supongo que irás a comprar algunas provisiones así que si no te importa hazme ese favor.
-Claro, Franky. No me importa.-contestó Sanji. Ya había terminado de fregar los platos así que se marchó. Franky lo siguió.
Solo quedaban Nami y Luffy. No sabiendo muy bien que hacer se levantaron y salieron a cubierta. Sanji ya se había ido. Nami se dirigió a su mandarinos y los observó mientras los regaba. Luffy miró en derredor y observo que no estaban tan solos como ellos creían. Una figura encapuchada estaba sentada en las escaleras y los observaba tranquilamente. Luffy se le quedó mirando sin pronunciar palabra. Su rostro se iluminó.
-Así que al final has venido.-le dijo mientras sonreía. Nami se dio la vuelta para ver que era lo que pasaba.
-Luffy, ¿qué estás dicien... ?-Nami también vio al encapuchado y se puso en guardia.-¿Quién eres? ¿Eres uno de esos malditos piratas que vienen a sabotear nuestro barco?
El encapuchado se rió. Su risa no era fría, más bien era una risa cálida, amigable. Luffy también se rió.
-Quítate la capucha, Raiji.-dijo Luffy-Sé que eres tú.
La risa del encapuchado se cortó de golpe. Lentamente agarró su capucha y se la quitó revelando su rostro. Pero su rostro no reflejaba alegría. Estaba serio y miraba a Luffy.
-No me des órdenes.-dijo con voz imperiosa pero calmada-Tú no eres mi capitán así que no tengo por qué obedecerte. Que mi padre os haya convencido para llevarme y que me obligue a ir con vosotros no significa que tenga que obedecer tus ordenes. Así que no lo vuelvas a hacer. Si estoy aquí es por cumplir la voluntad de mi padre y nada más.
Raiji bajó las escaleras y se paró frente a Luffy el cual sonreía. Parecía que ambos estaban librando una batalla con la mirada. Se podía respirar la tensión en el aire. Nami se relajó y los miró a ambos. Ahora entendía lo último que les dijo Krajick. Ese chico era un hueso duro de roer pero sabía que al final tendría que aceptar a Luffy como capitán, si es que quería embarcarse con ellos.
-Eres un estúpido.-dijo Luffy. Su sonrisa había cambiado. Tenía un toque misterioso. Agachó un poco la cabeza de forma que su sobrero le tapó los ojos.- Haré que te tragues tus palabras. Yo te reconocí ayer como mi nakama y te acepté en este barco porque tu padre me lo pidió y hoy me bienes con esas. Estúpido. No dejaré que te embarques hasta que me reconozcas como tu capitán y sobre todo como tu nakama.
-Jamás lo haré.-dijo Raiji mientras apretaba los puños-Yo no te pedí nada. No te pedí que aceptaras. Además, yo no necesito amigos. Me vasto yo solo. No te aceptaré como nakama y menos como capitán.
El rostro de Luffy se volvió serio. Ya no sonreía. Su expresión era de una seriedad inescrutable. Nami no sabía lo que estaba pensado su amigo pero se lo imaginaba. Lentamente se fue echando hacia atrás. Luffy flexionó las rodillas y se puso en posición de combate, se agarró el hombro derecho con la mano izquierda y puso su brazo hacia atrás. Se estaba preparando para un ataque. Raiji se dio cuenta y pegó un salto hacia atrás y se puso en guardia. Luffy fue el que primero pasó al ataque. Estiró su brazo hacia atrás todo lo que pudo, dispuesto a pegarle un puñetazo a Raiji. A este no le sorprendió que Luffy pudiera estirar su brazo, al contrario, sonrió.
-Vaya, vaya.-dijo- Así que eres un hombre de goma. Interesante. Pero te advierto que yo también tengo poderes.
Pero Luffy ya había lanzado su ataque. Nami no lo creía pero parecía que iba en serio. El puño de Luffy se estrelló contra la cabeza de Raiji pero inmediatamente pasó algo asombroso. Su cabeza estalló en pequeñas gotas de agua para luego volver a reagruparse formando de nuevo su cabeza.
-¿Un hombre de agua?-preguntó incrédula Nami-¿cómo pude ser? Se supone que los usuarios de las Akuma no Mi no pueden entrar en contacto con el agua.
Raiji sonrió y ante la incrédula mirada de Nami transformó sus manos en agua.
-La verdad es que yo tampoco sé muy bien por qué.-reconoció el pelirrojo y volvió a poner sus brazos normales-Pero no creas, el agua si me afecta. El único agua que no me afecta es el que puedo crear yo con mis poderes. La verdad es que es un poder muy raro pero que tiene muchas utilidades.
Raiji lanzó, utilizado sus brazos, un chorro de agua que dio de lleno en el pecho de Luffy y lo tiró hacia atrás haciendo que se estrellara contra el barco. Raiji empezó a reír pero Luffy, aprovechando que estaba descuidado le propinó un poderoso puñetazo que lo hizo caer de espaldas. Ambos se levantaron furiosos. En ese momento apareció Franky.
-¡Eh! ¡Quietos!-gritó mientras corría hacia ellos agitando su grandes brazos- Vais a destrozar el barco si seguís así. Si queréis pelearos hacedlo en tierra, pero no sobre mi querido barco. ¿Vale?
Luffy bajó los puños y se calmó. Raiji lo imitó y abandonó el barco murmurando palabras incomprensibles. Extrañamente Luffy volvía a sonreír. Franky lo miró con interés y luego miró al lugar por dónde había desaparecido Raiji.
-¿Por qué sonríes, Luffy?-le preguntó-¿Por qué os peleabais? Se supone que va a ser nuestro nakama durante el Battle King.
-Sonrío porque ya tenemos un nuevo nakama.-dijo Luffy tranquilamente. Nami y Franky lo miraron incrédulos. Después de que Raiji hubiera manifestado su desprecio y de haberse peleado los dos aún seguía Luffy creyendo que era su nakama. Aunque la verdad es que Luffy tenía un talento especial para esto y sabía reconocer a los verdaderos amigos-Tranquilos, ya volverá. Solo espero que cuando vuelva lo haga más calmado.
Y riendo pegó un salto y salió del barco en dirección a la cuidad mientras gritaba sin parar la palabra “comida”.
Al cabo de unas horas el sonido de cohetes que anunciaban que iba a comenzar el Battle King llenó toda la isla. Los Sombrero de Paja fueron regresando pero Raiji no apareció. Nami se encargó de contarles a los demás el encuentro con Raiji pero a estos no parecía importarles mucho que no apareciera ya que confiaban en Luffy. Si este había dicho que volvería es que lo haría. Luffy y sus amigos se prepararon para partir cuando dieran la señal de inicio. La voz de Krajick sonó por toda la isla. Habían instalado unos megáfonos por toda la ciudad y el puerto y Krajick era el encargado de dar la salida.
-Buenos días a todos.-dijo la voz de Krajick-Espero que hayan recuperado energías y estén preparados para empezar. Recordarles que en este juego no hay reglas. Pueden hacer lo que quieran para arrebatarles a sus adversarios los Log Pose. Ahora se procederá a la entrega de los Log Pose para la primera isla.
Una gran masa de personas avanzaba a través del puerto entregando los Log Pose a los capitanes. Luffy recogió el suyo y le echó un vistazo. En un lado había una pequeña placa de metal que ponía “Isla Laker”. Luffy se lo entregó a Nami y esta lo guardó en un lugar seguro en su habitación. Una vez se hubieron repartido todos los Log Pose la voz de Krajick volvió a resonar.
-Muy bien. Unas últimas palabras antes de que comience. Eterna gloria. Eso es lo que le espera al que consiga la corona. Todo sabemos quien fue el último que consiguió la corona del Battle King. Un gran pirata. En la última isla encontraréis la corona que él escondió. Así que mirad al frente y no os detengáis. ¡Buen suerte!
El sonido de un disparo sonó por toda la isla. Esa era la señal. En ese momento el ambiente se llenó con los gritos de los piratas que daban ordenes de desplegar las velas. Los barcos empezaron a moverse lentamente hacia mar adentro para luego ir cogiendo velocidad. Los Sombrero de Paja miraban a su capitán el cual no había dado ninguna orden y estaba de pie mirando tranquilamente la ciudad. Sus amigos sabían que esperaba a Raiji. Pasó una hora. Eran los únicos que quedaban en el puerto y los demás barcos ya habían desaparecido en el horizonte. Nami estaba nerviosa. Miró a Luffy.
-Si nos retrasamos más no llegaremos a tiempo a la siguiente isla. Nos llevan mucha ventaja, Luffy.
-Tranquila, Nami.-dijo Luffy mientras se sentaba en el suelo de césped y se apoyaba en el mástil. Sé que vendrá. Solo necesita un poco de tiempo para pensarlo y hacerse a la idea. Es algo parecido a lo que pasó con Usopp en Water 7. Debe aceptarnos como nakamas y a mí como capitán. Pero parece que le está costando más tiempo del que suponía. Esperaremos una hora más. Si no aparece nos iremos.
Los demás se sentaron también a esperar. Pasó media hora y no había señales de que Raiji fuera a volver. Nami se ponía cada vez más nerviosa. Luffy tenía la cabeza gacha. Su rostro estaba tapado por el sombrero y no se movía. Quedaban cinco minutos para que se fueran cuando un sonido que venía de la cocina los alertó. Todos llevaban en cubierta desde que vinieron así que nadie podía haberse colado en el barco. Otro estruendo sonó en la cocina, parecido al que hacen unas cacerolas al caer unas encima de otras. Sanji estaba enfurecido.
-¿Qué diablos están haciendo en mi cocina?-preguntó entre dientes mientras se dirigía rápidamente hacia el interior del barco. Todos los demás le siguieron intrigados.
Cuando estaban llegando les vino el olor a comida carbonizada y vieron que de la puerta salía humo. Se apresuraron a entrar. La cocina estaba hecha un desastre. Parecía como si hubiese pasado un huracán por ella. Había cacerolas y sartenes desparramadas por todos lados. Restos de comida encima de la mesa y en los fogones. Por el suelo además, habían cubiertos y otro utensilios de cocina. Y en medio de ese desorden se encontraba Raiji ataviado con un delantal y sosteniendo en una mano una sartén de la que salía humo mientras que con su otra mano le lanzaba un chorro de agua. Sanji se puso rojo.
-¡¿Qué coño estás haciendo en mi cocina?!-gritó enfurecido. Se dirigió hacia él rápidamente y le arrancó la sartén de las manos y la depositó en el fregadero. Sanji echaba chispas por los ojos. Su miraba no paraba de recorrer toda la cocina observando el caos que había hecho Raiji.
-Solo quería prepararos la comida a modo de disculpa. Pero parece que cocinar no es lo mío, ¿no?-dijo Raiji seriamente mientras empezaba a recoger los cubiertos que habían desparramados por el suelo.
-Deja eso.-dijo Sanji-No toques nada.
Raiji se enderezó y lo miró detenidamente.
-Odio que me den órdenes-dijo mientras lo señalaba con el dedo- Solo intentaba ayudar. Si tienes algún problema con eso salgamos afuera y arreglémoslo en un combate.
-¿Qué intentabas ayudar?-dijo perplejo Sanji-Pero mira lo que has hecho. Deja la cocina al cocinero. Si quieres ayudar dedícate a otra cosa pero deja la cocina.
Raiji empezaba a enfurecerse. Su dedos se transformaron en agua. Estaba dispuesto a luchar allí mismo pero Sanji no parecía temerle. Nami viendo lo que iba a suceder intervino.
-¡Quietos!- dijo mientras les daba a los dos un coscorrón. Sanji la miró con ojos de pasión a pesar del golpe pero Raiji se echó para atrás ligeramente asustado- Hace dos horas que el Battle King ha empezado y nosotros estamos todavía aquí. Así que no quiero ver peleas de ningún tipo. ¡A trabajar! Tenemos que recuperar la ventaja que nos llevan. ¡Vamos!
La orden de Nami no fue discutida, ni siquiera por Raiji el cual acababa de descubrir el mal genio de la pelirroja. Todos se pusieron manos a la obra y desplegaron las velas mientras Nami ponía rumbo a isla Laker. El Thousand Sunny comenzó a moverse rápidamente. Luego de un rato ya se había alejado bastante de Puerto Galum. Nami fijó el rumbó y comprobó el estado del tiempo. Todo marchaba bien. Las condiciones eran favorables para la navegación. Todos se calmaron un poco. Ya estaban en camino. Luffy se acercó a Raiji, el cual le miró desconfiadamente, y le tendió la mano.
-¿Nakamas?-dijo sonriendo.
-Nakamas-contestó Raiji devolviéndole la sonrisa y estrechando su mano.
Inmediatamente se organizó una fiesta en honor a Raiji en la que bebieron, comieron y rieron hasta hartarse. Sanji seguía un poco enfadado por lo de la cocina pero luego de un rato lo olvidó y se unió a la fiesta. Estuvieron de fiesta hasta bien entrada la noche. Una gran luna había ascendido hasta el cielo y los Sombreo de Paja, entre los que ya se incluía Raiji, la contemplaban. Nami dejó de observarla y miró a Raiji.
-Raiji.-llamó Nami-Tengo una duda. Si se supone que la corona fue escondida por Gold Roger. ¿Como sabéis que debéis empezar el Battle King?.
-No lo sabemos.-le contestó-Es cierto que no se puede saber hasta que la corona vuelve a brillar pero es que ya han pasado muchos años desde que Gold Roger ganó. Mi padre supuso que ya era hora de volver a organizar otro Battle King.
-Esa habilidad que tienes es muy interesante. ¿Cómo la conseguiste?-preguntó Chopper.
-La verdad es que yo era muy pequeño cuando me comí la fruta. En este mundo no existen las Akuma no Mi aunque sabemos de su existencia. Pero de vez en cuando, y no sabemos por qué, aparece una Akuma no Mi en este mundo. Llegan flotando del mar y la gente las confunde con frutas normales y se las come. Mi padre me contó que un día, estando en la playa, encontré una de esas frutas y me la comí. Cuando llegó mi padre ya era demasiado tarde. La verdad es que no me hizo mucha gracia cuando me enteré que no podría volver a nadar pero aún así ser usuario de una fruta del diablo tiene sus ventajas.
De repente se oyó una explosión a lo lejos. Todos se pusieron de pie y miraron alrededor pero no vieron ningún barco. Robin fue quien vio la causa. Muy lejos de donde ellos estaban había una gran luz. Usopp utilizó sus anteojos para mirar mejor y vio que lo que producía esa intensa luz era un barco en llamas. Se aproximaron para ver si había supervivientes. Lo que vieron les dejó paralizados. Todo el barco había sido destruido. En el agua flotaban los cadáveres de lo que fue la tripulación del barco. Todos estaban muertos. Ninguno se movía. Nadie sabía que decir ni qué hacer.
-L... les habrán explotado los barriles de pólvora.-dijo Nami poco convencida.
-No.-respondió Raiji. Tenía el rostro pálido y los ojos estaban fijos en las llamas. Apretaba los puños con fuerza-Esto tiene la marca del capitán Yervek. Estoy seguro. Ese maldito pirata. No tiene escrúpulos. Es un maldito sádico. No le importa cuanta gente muera. Lo destruye todo a su paso.
-¿Y como estás seguro de eso?-preguntó Usopp cuyas piernas empezaban a temblar.
-Mirad.-dijo Raiji mientras señalaba en una dirección.
Los demás no se había dado cuenta porque habían estado mirando el barco en llamas pero detrás de él a lo lejos podían ver más luces. En total eran unas quince. Usopp volvió a utilizar sus anteojos y dio un grito.
-¡Más barcos destrozados!-dijo temblando completamente.
Todos se quedaron mirando los quince puntos de luz que relucían en el horizonte.
-Juro que se lo haré pagar-dijo Luffy con rabia mientras apretaba los puños-Lo encontraré y le haré pagar cada uno de los asesinatos que ha cometido.
-Será mejor que pienses lo que estás diciendo.-le aconsejó Raiji aunque en su rostro se podía vislumbrar una ligera sonrisa-El capitán Yervek es uno de los piratas más temidos de estos mares. Además tengo entendido que es, también, poseedor de las habilidades de las Akuma no Mi aunque no se que tipo de poderes tiene. Su codicia no tiene límites y hará todo lo posible por conseguir esa corona. Pero lo que de verdad le hace tan peligroso son sus ansias de lucha. Ese tipo no sabe lo que está bien ni lo que está mal. Lo único que le importa a ese hombre son el oro y la lucha. Nada más. Será mejor que no nos encontremos con él.
-Bueno chicos, yo me voy a dormir. Hasta mañana.-dijo Zoro tranquilamente, parecía que lo que había dicho Raiji no le había impresionado en absoluto.
Lo mismo le pasaba a Luffy el cual se levantó y se dirigió a los dormitorios llevándose consigo dos pedazos grandes de carne. Sanji también se fue junto con Chopper y Usopp. Nami y Robin se fueron a su cuarto por lo que solo quedaron Franky y Raiji.
-No le des más vueltas.-dijo Franky-Luffy es así. No le tiene miedo a nada. No le importa lo que piensen de él o las consecuencias de sus actos. Mientras esté haciendo lo correcto Luffy seguirá hasta el final. Créeme yo lo sé. Ese muchacho se enfrentó a Enies Lobby y al CP9 para salvar a Robin. Esos chicos no están locos. No pienses eso. Lo que pasa es que eso chicos tiene valor y buen corazón. Son las mejores personas que he conocido hasta ahora. Ya lo verás. Cuando los conozcas mejor lo entenderás.
Franky se marchó dejando solo a Raiji. Este nunca había conocido a alguien como Luffy. Antes incluso de luchar contra él Raiji ya sabía que era una persona maravillosa. El valor y la decisión que mostraba le hacía digno de admiración. Raiji sacudió la cabeza para ajear esos pensamientos de su mente. No. No se dejaría impresionar tan fácilmente. Vale que lo había aceptado como capitán y como nakama pero aún quedaba mucho por ver. La aventura no había hecho más que comenzar.